miércoles, 13 de enero de 2016

ENTREVISTANDO AL PERSONAJE: WILLI NELSON.



Como verán hoy es un día agitado en el Escritorio, porque la escritora Rosa Grau a petición mía (y a quien le agradezco infinitamente el gesto), accedió a traer de visita a una chica muy especial, que ella jura que no, pero a mi me da la impresión que tiene una tendencia curiosa a meterse en problemas, eso si, tiene una suerte conociendo chicos guapos por el camino, que da algo de rabia, para no mentir. 

Leí sobre ella en la novela EL CASO DE LA GALLINA PONEDORA, entonces supe que tenía que conocerla, porque un personaje tan singular, no pasa desapercibido nunca....bueno, muchas veces no se ve.....pero ahí está... o algo así, ya entenderán.

Eso si, es un poco despistada, que olvida un poquito su condición actual, porque creo que pensó que saldría en la televisión o algo por el estilo, que ha tardado las horas en según ella ponerse guapa para la ocasión. 


Mejor decidí no discutir, vamos, que se gana uno cuando tienes para entrevistar a una linda chica, que la querían llevar a cuidar monos bebe, cambiar pañales y..... uf prefiero no recordar eso.

Así que no les alargo más la espera y tengo el gusto de presentar a ustedes queridos lectores, a la señorita: Willi Nelson.

Quien amablemente nos responde: (No entiendo, venía toda seguridad y ahora se le ve algo nerviosa, ¿será la gran personalidad del Búho?)



1.- La pregunta obligada ¿Qué se siente convertirse en fantasma, espíritu o lo que sea, aun de manera temporal?

Siendo, como soy, una persona racional y con mis actos y mi vida milimétricamente pensados, encontrarme de pronto con que no tengo cuerpo me ha supuesto un disgusto de los gordos, a la par que toda una revelación. No poder interaccionar entre cuerpos físicos, empeñados en atravesarte a las primeras de cambio, es, de todo, menos satisfactorio. Por no hablar de la incertidumbre que siempre me acompaña, porque ¿qué pasa si no recupero nunca mi cuerpo? Sinceramente, no me siento bien. No puedo acceder a internet, no puedo hablar con nadie, no puedo ni cambiarme de ropa, nadie puede verme ni oírme. Y sí, ya sé que puedo escuchar conversaciones ajenas y me entero de cosas que es mejor no saber, pero… qué quieres que te diga. Es horrible. ¡¡¡Quiero mi cuerpo, yaaaa!!!

2.- ¿Eres siempre tan propensa a meterte en líos o solo es una mala racha?

Es una mala racha, por supuesto. Siempre me he visto a mí misma como especie de ancla ante el caótico mundo que me rodea. Desde que nací. También tenía conciencia de que la de los líos es mi hermana, no yo. Para serte sincera, estaba muy preocupada por su futuro, pero visto lo visto… No, nunca me he metido en ningún lío, soy fuerte y nunca pierdo de control de las situaciones ni de las emociones. Como te digo, soy un ancla, pero de las gordas, eh.

3.- ¿Cuál sería la cosa más loca y atrevida qué harías en tu condición fantasmal?

Siempre he deseado volar. Me encantaría poder volar a cualquier parte del mundo en un abrir y cerrar de ojos, sin colas de aeropuertos ni equipaje engorroso, y colarte en cualquier habitación de hotel que elijas y quedarte a vivir allí indefinidamente, solo yo y el mar, y los huéspedes de turno. A lo mejor tengo suerte y me alojo con Andrés Velencoso y él ni se entera. O con Travis Fimmel. Tiene que ser una pasada poder meterme en sus sueños. También me gustaría poder viajar en el tiempo. Debe de ser maravilloso poder colocarte bajo la guitollina y ver cómo cae sobre mi cuello y comprobar que me atraviesa limpiamente sin hacerme ni un rasguño. Un subidón de adrenalina en toda regla. Algo de bueno tiene que tener ser un fantasma, ¿no? 

4.-Aquí entre nos ¿En verdad no te gusta Tommi? Vamos que el chico es bastante guapete y majo, un poco cínico pero bueno…

Ayyyy, adoro a Tommi. Es guapo, es fuerte, le rodea un halo de misterio tan atrayente… Y es tan sexy… Pero, claro, ¿se puede ser más sexy que un chico de larga y sedosa melena rubia que lleva recogida en una coleta y viste camisa con chorreras y vaqueros rotos? Por no hablar de sus ojos azules y brillantes… Si tuviera diez años más, bueno, o doscientos años menos, y no fuera tan… tan… infantil y anciano a un tiempo, quizá me hubiera sentido atraída hacia él. Pero es demasiado héroe para mi gusto. Lo que es curioso, porque nunca imaginé que un héroe pudiera inducir a alguien al suicidio. Por otra parte, y a pesar de ser un encanto de chico, es un ser demasiado complejo. No sé si me explico… Ha visto demasiado, ha vivido demasiado, es, a un tiempo, un ser inocente y frágil, duro e implacable, y vive torturado por los recuerdos, aunque disimule muy bien esa complejidad de sentimientos bajo una fachada de ser superficial y cínico y un poquito atontado, que solo piensa en el sexo. 

Sinceramente, no podría vivir sin Tommi, como no podría vivir sin respirar, pero no, no siento esa atracción física, ese cosquilleo que te recorre la columna vertebral cuando te encuentras con el amor de tu vida; lo que no significa que si nos encontráramos solos en una isla desierta y la supervivencia de la raza dependiera de nosotros no pusiera toda la carne en asador (metafóricamente hablando). En ese caso, le lanzaría unas cuantas indirectas, que él, siendo como es, no tardaría ni cinco segundos en captar y mantendríamos un romance tórrido y efímero, pero muy satisfactorio. Pero solo por el bien de la raza humana, que quede claro.

5.- ¿Qué planes a futuro tienes Willi? (Que espero cruzando los dedos, que no sea dedicar la granja a criar cerdos, que ya suficiente tuve del detective improvisado)

Mis planes son simples: pienso dedicarme a disfrutar de la vida. Amo apasionadamente a una persona muy especial y sé que estamos hechos el uno para el otro. La seriedad de él es el contrapunto perfecto para mi espíritu aventurero. Ahora mismo, estamos con agua hasta las rodillas intentando pescar algo para la cena, el agua resuena a nuestro alrededor como un carrillón cuando golpea y discurre entre las rocas del río, una ligera brisa cálida nos acaricia la cara y el susurro del viento entre las copas de los árboles son el acompañamiento perfecto para una mañana gloriosa. Y bueno, el sexo es alucinante. Y nuestras conversaciones son increíbles. Y el sexo es alucinante. Y reímos y sufrimos y nos apoyamos y luchamos juntos y, en definitiva, intentamos vivir la vida sin plantearnos nada más, que ya es bastante. Ah, y el sexo es alucinante. 

Y no, no tengo planes de futuro, por ahora solo quiero disfrutar de todo cuanto me rodea, sea animal, mineral o vegetal. Aunque he decirte, Thelma, que estoy considerando muy seriamente la posibilidad de escribir un libro y tratar de explicar todo lo que siento, pero sé que las posibilidades de hacerlo bien son muy remotas; para mí es muy difícil dejar entrever mis sentimientos, por no hablar de plasmarlos. 

6.-Y una última pregunta, que es algo que me tortura desde que te conocí ¿Por qué diablos usabas (si, es mensaje subliminal para que no vuelvas a hacerlo) un mechón azul?

¡Ay, sí!, esa fue mi vena transgresora. Y mi esteticista, que me convenció de que las ingles brasileñas eran lo más, pero que si además le añadía un pequeño y sutil toque rebelde a mi imagen, igual el resto del mundo dejaba de verme como a un bicho raro, que solo se preocupa de ampliar conocimientos, y a lo mejor ligaba y todo. No me sirvió de mucho, pero fue divertido y me quedaba muy bien. Me dolió que me lo cortaran; por un momento me puse en la piel de Sansón cuando le cortaron la melena y perdió su fuerza y me dio la impresión de iba a perder todo mi carisma sin mi mechón azul. Pero no fue así, contaba con un arma secreta: las ingles brasileñas. Totalmente recomendables en privado, no delante de un adolescente con doscientos años a cuestas y un pelín salido. 

Cof, cof (si sigo carraspeando y tosiendo igual deja de parlotear, madre mía esta mujer es un caso serio, deberían conocerla en la novela)

Ah, perdona Thelma, no me había dado cuenta de que nuestra entrevista llega a su fin. Lo siento, a veces empiezo a hablar y no hay quien me pare. Muchas gracias por darme la oportunidad de poder charlar un ratito contigo, en ocasiones, todavía arrastro esa indeseada soledad que se instaló en mi interior y, qué quieres que haga, me he vuelto un poquito parlanchina. En fin, ha sido un placer saludaros, queridos lectores. Sed felices y gracias por acompañarme durante esta entrevista. Muchos besos, Thelma. 

Muchas gracias a ti Willi y a la escritora Rosa Grau que aceptó traerte, ha sido un honor contar con la presencia de ambas en mi escritorio. 

Espero queridos lectores que disfruten leyendo esta entrada, tanto como yo he disfrutado haciéndola.

Hasta la próxima.

El Búho.

4 comentarios:

  1. Mi queridísima Thelma, poder leer las opiniones de Willi ha sido toda una experiencia. Sencillamente, me ha encantado. Ya la conocía, pero ahora la miro con otros ojos. Gracias a ti por invitarnos.

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    1. Fue un placer tenerlas a ambas en este espacio, muy agradecida.

      Un abrazo.

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  2. Maravillosa entrevista, no sé como has podido convencer a Willi para la entrevista, imagino que dos seductoras manos es más que suficiente. ¡Enhorabuena! Y esas ingles...

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  3. Preciosa entrevista y es q Willi es muy especial

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